Alvaro Becerra Arquitectura • Colombia

530true thumbnails under 635false 800http://www.disenoenamericalatina.com/wplibro/wp-content/plugins/thethe-image-slider/style/skins/frame-white
  • 5000 flip false 60 bottom 0 http://www.disenoenamericalatina.com/arquitectura/alvaro_becerra/alvaro_becerra1.jpg
     Álvaro Becerra 1
  • 5000 flip false 60 bottom 0 http://www.disenoenamericalatina.com/arquitectura/alvaro_becerra/alvaro_becerra2.jpg
     Álvaro Becerra 2
  • 5000 flip false 60 bottom 0 http://www.disenoenamericalatina.com/arquitectura/alvaro_becerra/alvaro_becerra3.jpg
     Álvaro Becerra 3
  • 5000 flip false 60 bottom 0 http://www.disenoenamericalatina.com/arquitectura/alvaro_becerra/alvaro_becerra4.jpg
     Álvaro Becerra 4
 
 
 
 

 

 

ALVARO BECERRA RUDOLFF.

Arquitecto egresado de La Universidad Javeriana.Alvaro Becerra trabajó durante sus primeros años de profesional en el Taller de Arquitectura de Ricaurte Carrizosa & Prieto, para luego fundar la firma Pérez, Norzagaray, Becerra & Cía., desarrollando diversos proyectos de oficinas y vivienda.

Posteriormente, se vinculó a la reconocida firma ARK. Durante su permanencia en ella, se llevaron a cabo numerosos proyectos de edificios de oficina y vivienda, así como el Centro Comercial Centro 93, en Bogotá.

Desde 1987, Alvaro ha incursionado en innumerables campos de la arquitectura y el diseño interior. Ha desarrollado viviendas, oficinas, restaurantes, clubes y condominios, así como proyectos en el área urbanística. Adicionalmente, ha diseñado casas modelo, casas de reposo, y participado en restauraciones y remodelaciones en general, tanto en Colombia como en Panamá.

Arquitectura con efectos dramáticos

Producto del arquitecto Alvaro Becerra y de los diseñadores de interiores Edgar Hernández y John Alfonso.Esta imponente casa de 420 m2 y dos terrazas, se encuentra ubicada en un reconocido condominio de Girardot, Cundinamarca, a pocas horas de Bogotá.

Exterior

Una base de estructuras aéreas, decoración minimalista lograda a partir de valiosos elementos coloniales y una imponente pero sencilla piscina dieron vida a esta construcción de clima caliente. La vista de la fachada posterior sobre la zona exterior de la casa revela el comedor auxiliar, pensado para los desayunos, y la terraza de la alcoba principal, en el segundo nivel.

Rodeada por una vista donde el verde cobra especial protagonismo, esta majestuosa casa se convierte en un remanso de paz en Girardot. Fue concebida por el arquitecto Alvaro Becerra, quien se hizo cargo de la resolución estructural, y lleva el sello de dos prestigiosos diseñadores de interiores: Edgar Hernández y John Alfonso. Ellos le dieron identidad a sus áreas, a partir de un diálogo perfecto entre espacios y elementos. En efecto, la construcción se adelantó en función de las diversas obras de arte de la época colonial que conservaban los propietarios y que, junto con una exclusiva selección de accesorios, dieron las bases para la decoración. Así, fue contemplada en dos pisos, el primero de los cuales se reservó para las áreas sociales, resueltas con espacios generosos que otorgan protagonismo a los cuadros de gran formato; el segundo se usó para distribuir las habitaciones.

Con el firme propósito de integrar los dos niveles, se dejó un espacio de doble altura interrumpido únicamente por un puente metálico que conecta la habitación principal, ubicada en el costado occidental, con las dos alcobas de huéspedes, en el extremo oriental de la casa.

Así mismo, parte de la piscina se prolongó hacia el interior de la construcción, dejando el techo descubierto pero conservando las vigas estructurales para ganar luz central. Este beneficio arquitectónico también se utilizó para incrementar la ventilación que ingresa a través de dos amplias ventanas cubiertas con persianas metálicas de Hunter Douglas®, en tanto que las zonas exteriores se integraron al resto de la vivienda mediante la implementación de grandes ventanales.

Para disfrutar de la vista, la placa superior se habilitó como una terraza espaciosa. El blanco fue elegido como color predominante y las texturas fueron dejadas de lado para concentrar la atención en los cuadros, a favor de los cuales se adelantó una iluminación dramática que ofrece un toque de sofisticación para las noches. Para aprovechar la luz del día, en cambio, se manejaron claroscuros que dan la sensación de frescura en toda el área interior. Por otro lado, en el momento de resolver la decoración de cada espacio se tuvieron en cuenta las consideraciones de los propietarios, quienes quisieron destacar las piezas artísticas y demás objetos de valor sentimental ubicándolos convenientemente dentro del proyecto.

De manera que, para rendir tributo a las obras más llamativas, la casa se hizo a semejanza de una galería de arte, por lo que se acudió a una mínima cantidad de elementos de distracción: muros blancos, pisos de cemento afinado, cocina de acero, grandes ventanales, persianas de aluminio negro mate y, por su puesto, una piscina interior que sirve de espejo de agua para surtir efectos magnificadores.

Entrada principal

Se vislumbra la escalera y el puente con pisos de malla metálica estructurada, que une la alcoba principal y las de huéspedes. Junto al Kilim, talla colonial “María Inmaculada” de madera ojillada y policromada. Al fondo, caballo antiguo de carrusel, hecho con madera y óleo, de Natalia Echeverry.

Contraplano

Enfrentado a una de las obras, un puff cuadrado dividido en cuatro módulos ofrece gran comodidad. Este diseño de John Alfonso, para Menestral, fue elaborado con patas de acero, cuero negro y lona blanca impermeable. Llaman la atención el altar colonial y la silla virreinal tapizada con casulla de la época.

Vista lateral

En el salón, amplísimo escenario central, se aprecia el espejo de agua que recorre la primera planta de la casa y un imponente sofá de mampostería que va recostado, a su vez, a una biblioteca elaborada con la misma técnica. Allí, como sucede con buena parte de los muros de la casa, también se encuentra una preciada colección de objetos; esta vez, valiosos libros antiguos.

En el segundo piso también se acudió a la mampostería para diseñar la cama y las mesas laterales de la alcoba principal. La cocina, por su parte, se diseñó de manera que primara la sencillez. Para este espacio (resuelto por Pekos), el acero fue el material elegido, donde la nevera se recubrió con un vinilo autoadhesivo grabado. Y es precisamente la mezcla de materiales y tendencias lo que permite que esta estancia no esté encasillada en un estilo puntual, pues se trata de una respuesta estética lograda según las necesidades de los clientes que, ante todo, buscaban simplicidad.

Alcoba

En la alcoba se destacan la obra colonial “El bautizo de Jesús”, el granero hindú y el tapete rumano.

 

 

Click aquí para ver todo el Libro de Diseño en América Latina

 
 

Comments are closed.